Limpiar el filtro del lavavajillas en 8 pasos sencillos

Cuando se trata de mantener nuestro lavavajillas en óptimas condiciones, es fundamental prestar atención a la limpieza del filtro. Aunque puede parecer una tarea tediosa, realizar esta actividad de manera regular garantiza un rendimiento adecuado del electrodoméstico y ayuda a prevenir obstrucciones en las tuberías y en los brazos rociadores. Limpiar el filtro del lavavajillas puede ser un proceso bastante sencillo si se siguen los pasos adecuados. En este artículo, te ofreceremos una guía paso a paso de cómo limpiar el filtro de tu lavavajillas y asegurar su correcto funcionamiento. Así que ¡manos a la obra y comencemos con el proceso de limpieza!

Paso 1: Apagar y desenchufar el lavavajillas

El primer paso es apagar y desenchufar el lavavajillas para garantizar tu seguridad y evitar cualquier accidente. Es importante asegurarse de que el electrodoméstico esté completamente apagado antes de proceder a la limpieza del filtro. Busca el interruptor de encendido y apagado, generalmente ubicado en la parte superior de la puerta del lavavajillas, y asegúrate de que esté en la posición «off» o «apagado». Una vez que el lavavajillas esté apagado, procede a desenchufarlo de la toma de corriente para evitar cualquier riesgo de descarga eléctrica mientras realizas la limpieza del filtro.

Paso 2: Localizar y acceder al filtro del lavavajillas

El siguiente paso es localizar y acceder al filtro del lavavajillas. En la mayoría de los modelos, el filtro se encuentra en la parte inferior del lavavajillas, debajo del brazo rociador inferior. Para acceder al filtro, deberás abrir la puerta del lavavajillas y retirar los utensilios y restos de comida que puedan obstruir el acceso al mismo. Un lavavajillas bien organizado y ordenado facilitará la tarea de limpieza del filtro.

Paso 3: Retirar el filtro con cuidado

Una vez que hayas accedido al filtro, es hora de retirarlo con cuidado. En la mayoría de los lavavajillas, el filtro se encuentra asegurado en su lugar con una tapa o tornillos. Dependiendo del modelo, deberás quitar la tapa o desenroscar los tornillos que la sujetan. Realiza esta operación con precaución, evitando forzar o dañar el filtro o la estructura circundante. Si tienes alguna duda sobre cómo quitar el filtro de tu lavavajillas específico, siempre es recomendable consultar el manual del usuario o contactar al fabricante para obtener instrucciones precisas.

Paso 4: Limpiar el filtro con vinagre y detergente

Una vez que hayas retirado el filtro, es hora de limpiarlo a fondo. Para ello, prepara una mezcla de vinagre y detergente suave. El vinagre es un excelente desinfectante y desodorante natural, mientras que el detergente suave ayudará a eliminar cualquier residuo de grasa o comida. Sumerge el filtro en la mezcla y déjalo remojar durante unos minutos. Luego, con un cepillo suave o un cepillo de dientes viejo, frota suavemente el filtro para eliminar cualquier suciedad o residuo adherido. Asegúrate de limpiar todas las áreas del filtro, prestando especial atención a los rincones y las ranuras donde los residuos pueden acumularse.

Paso 5: Enjuagar el filtro con agua

Después de limpiar el filtro con la mezcla de vinagre y detergente, es importante enjuagarlo a fondo con agua para eliminar cualquier residuo químico y asegurar su correcta limpieza. Enjuaga el filtro con agua tibia y asegúrate de eliminar cualquier rastro de jabón o vinagre. Utiliza tus manos o un cepillo para asegurarte de que todas las partes del filtro estén completamente enjuagadas.

Paso 6: Revisar y limpiar posibles obstrucciones en el filtro

No olvides revisar detenidamente el filtro en busca de posibles obstrucciones antes de volver a colocarlo. Es común que los alimentos o los objetos pequeños se acumulen en el filtro y dificulten el flujo adecuado del agua. Utiliza una linterna o una luz brillante para examinar el filtro y asegúrate de que no haya obstrucciones. Si encuentras algún residuo o partícula que bloquee el paso del agua, retíralo con cuidado utilizando una pinza o un cepillo.

Paso 7: Volver a colocar el filtro en su lugar

Una vez que hayas limpiado el filtro y te hayas asegurado de que no hay ninguna obstrucción, es hora de volver a colocarlo en su lugar. Asegúrate de alinear correctamente el filtro con el orificio correspondiente y después asegura la tapa o vuelve a colocar los tornillos para fijarlo en su sitio. Asegúrate de no apretar demasiado los tornillos para evitar dañar el filtro o la estructura del lavavajillas.

Paso 8: Encender el lavavajillas y verificar su correcto funcionamiento

Una vez que hayas vuelto a colocar el filtro en su lugar, es momento de encender el lavavajillas y verificar si su funcionamiento es correcto. Conecta nuevamente el electrodoméstico a la toma de corriente y coloca el interruptor en la posición de encendido. Asegúrate de seleccionar el programa de lavado adecuado y deja que el lavavajillas realice un ciclo completo de lavado. Durante el ciclo de lavado, verifica que el agua circule correctamente y que no haya fugas o malos olores. Si todo funciona correctamente, ¡felicitaciones! Has limpiado con éxito el filtro de tu lavavajillas y puedes disfrutar de platos impecablemente limpios.

Conclusión