Repara las gomas del frigorífico con estos trucos caseros

El frigorífico es uno de los electrodomésticos más utilizados en nuestra vida diaria. Su función principal es mantener nuestros alimentos y bebidas frescos y en buen estado. Sin embargo, puede haber ocasiones en las que la goma de la puerta del frigorífico se dañe o desgaste, lo que puede llevar a problemas de funcionamiento. Una goma dañada puede ocasionar que la puerta no cierre correctamente, lo que genera una pérdida de frío y aumenta el consumo energético. Pero no te preocupes, en este artículo te enseñaremos diversos trucos caseros para reparar las gomas del frigorífico y mantenerlo en perfecto estado de funcionamiento.

Cómo afecta una goma dañada al frigorífico

La goma de la puerta del frigorífico juega un papel crucial en el correcto funcionamiento del electrodoméstico. Es la encargada de crear un sellado hermético entre la puerta y el cuerpo del frigorífico, lo que evita que el aire frío escape y que el aire caliente del exterior penetre en su interior. Cuando la goma está dañada o desgastada, este sellado se ve comprometido y se produce una fuga de aire frío.

Las consecuencias de una goma dañada pueden ser varias. En primer lugar, la pérdida de frío ocasionada por una goma en mal estado puede hacer que el frigorífico no cumpla con su función principal, que es mantener nuestros alimentos y bebidas a la temperatura adecuada. Esto puede resultar en una rápida descomposición de los alimentos y en la pérdida de su calidad e inocuidad.

Además, una goma dañada puede generar un aumento en el consumo de energía del frigorífico. Al no contar con un sellado adecuado, el frigorífico necesita trabajar más para mantener la temperatura interna, lo que se traduce en un mayor gasto energético. Esto no solo impacta en nuestra factura eléctrica, sino también en el medio ambiente, ya que se requiere un mayor consumo de recursos energéticos.

Trucos caseros para reparar las gomas del frigorífico

Afortunadamente, existen diversos trucos caseros que podemos emplear para reparar las gomas del frigorífico y evitar los problemas antes mencionados. A continuación, te presentamos algunos de los métodos más efectivos:

Ablandar la goma con calor

Uno de los trucos más sencillos y efectivos para reparar una goma dañada es ablandarla con calor. Para ello, necesitarás un secador de pelo. En primer lugar, asegúrate de que la goma esté limpia y seca. Luego, enciende el secador de pelo y dirige el aire caliente hacia la goma, moviéndolo de forma circular durante unos minutos. El calor ayudará a que la goma recupere su flexibilidad y se ajuste nuevamente al cuerpo del frigorífico.

Separar gomas pegadas con objetos blandos

En ocasiones, las gomas de la puerta del frigorífico pueden pegarse entre sí debido a la humedad o al desgaste. Para separarlas, puedes utilizar objetos blandos como un deslizador de muebles o una espátula de plástico. Inserta el objeto cuidadosamente entre las gomas y ve moviéndolo suavemente para despegarlas. Si es necesario, puedes humedecer un poco las gomas con agua tibia para facilitar su separación.

Hidratar la goma con vaselina

La vaselina es otro de los remedios caseros que puedes utilizar para reparar las gomas del frigorífico. Este producto tiene propiedades hidratantes que pueden ayudar a restaurar la flexibilidad de la goma y mejorar su sellado. Aplica una pequeña cantidad de vaselina en un paño limpio y frótala sobre toda la superficie de la goma. Asegúrate de cubrir todas las grietas y áreas dañadas. Deja que la vaselina actúe durante unos minutos y luego retira el exceso con un paño seco.

Reparar la goma con burletes adhesivos

Si la goma del frigorífico presenta grietas o zonas muy desgastadas, una opción útil es utilizar burletes adhesivos. Estos son tiras de material flexible y adherente que se pueden pegar sobre la goma para repararla y mejorar su sellado. Para utilizarlos, primero limpia y seca bien la goma. Luego, corta un trozo de burlete del tamaño adecuado y retira la capa protectora del adhesivo. Presiona el burlete firmemente sobre la goma, asegurándote de que se adhiera correctamente. Repite este proceso en todas las áreas dañadas de la goma. Los burletes adhesivos son una solución económica y fácil de aplicar para reparar las gomas del frigorífico.

Instalar un cierre hermético o imán interno

Si ninguno de los trucos anteriores funciona y la goma de tu frigorífico sigue sin cerrar correctamente, puedes considerar la opción de instalar un cierre hermético o un imán interno. Estos dispositivos ayudan a generar un sellado más fuerte y evitan la pérdida de frío. Para instalarlos, consulta las instrucciones del fabricante y asegúrate de seguir los pasos correctamente. Si no te sientes seguro realizando la instalación por ti mismo, puedes contactar a un técnico especializado para que lo haga por ti.

Cambiar la goma por repuestos originales o compatibles

Si ninguna de las soluciones anteriores logra reparar eficientemente la goma del frigorífico, es posible que sea necesario cambiarla por completo. En este caso, puedes optar por utilizar repuestos originales o compatibles. Los repuestos originales son los fabricados por la empresa que produjo el frigorífico, mientras que los compatibles son fabricados por otras empresas pero cumplen con los mismos estándares de calidad. Ambas opciones ofrecen un buen resultado, aunque los repuestos originales suelen tener un costo mayor. Para realizar el cambio de la goma, es recomendable consultar el manual de instrucciones del frigorífico o recurrir a un técnico especializado.

Pasos para cambiar la goma del frigorífico

Si has decidido cambiar la goma del frigorífico, aquí te presentamos los pasos básicos que debes seguir:

  1. Desconecta el frigorífico de la corriente eléctrica y vacía su interior por completo.
  2. Retira los tornillos o sujetadores que mantienen la goma de la puerta fija al cuerpo del frigorífico.
  3. Despega la goma del frigorífico, comenzando desde una esquina y tirando con cuidado para evitar daños.
  4. Limpia bien la superficie donde irá pegada la nueva goma, eliminando cualquier residuo o adhesivo antiguo.
  5. Corta la nueva goma al tamaño adecuado y colócala en su lugar, asegurándote de que se ajuste correctamente al cuerpo del frigorífico.
  6. Asegura la nueva goma con los tornillos o sujetadores correspondientes, siguiendo las instrucciones del manual o consultando a un técnico.
  7. Finalmente, vuelve a conectar el frigorífico a la corriente eléctrica y coloca nuevamente los alimentos en su interior.

Si sigues todos estos pasos correctamente, podrás cambiar la goma del frigorífico sin problemas y disfrutar de un electrodoméstico en perfecto estado.

Sistemas de montaje de las gomas del frigorífico

Es importante destacar que las gomas del frigorífico pueden tener diferentes sistemas de montaje, dependiendo de la marca y modelo. Algunas gomas se encajan directamente en unas ranuras del cuerpo del frigorífico, mientras que otras se sujetan mediante tornillos o clips. Es fundamental asegurarte de conocer el sistema de montaje específico de tu frigorífico antes de realizar cualquier reparación o cambio de la goma. Esto te permitirá trabajar de manera eficiente y evitar dañar el electrodoméstico.

Una goma del frigorífico en mal estado puede causar diversos problemas, como la pérdida de frío y un aumento en el consumo energético. Afortunadamente, existen varios trucos caseros que puedes utilizar para reparar las gomas del frigorífico y mantenerlo en perfectas condiciones. Puedes ablandar la goma con calor, separar gomas pegadas con objetos blandos, hidratarla con vaselina, repararla con burletes adhesivos, instalar un cierre hermético o un imán interno, o cambiarla por repuestos originales o compatibles. Si decides cambiar la goma, recuerda seguir los pasos adecuados y familiarizarte con el sistema de montaje de tu frigorífico. Con estos trucos, podrás prolongar la vida útil de tu frigorífico y garantizar su correcto funcionamiento.